18/7/14

La música se siembra y se abona. Luego se recogen las sinfonías

La música se siembra. Es así de sencillo, la música se siembre sobre terrenos abonados. Antes hay que trabajar a las tierras receptoras, y tras sembrar y regar se recogen los fritos del sonido. Pero en los últimos años se está dejando de sembrar cultura, música, arte, formación. El sol está cabreado pues no se aprovecha su fuerza.

3/7/14

Los sordos leves escuchamos mejor las películas y la música. Pero nos lo callamos

Uno con los años se va volviendo sordo, se le endurecen las orejas y escucha solo parte de lo que oyen los que te rodean. Hace unos años descubrí que las películas de la televisión ganaban mucho con unos buenos cascos. Me enamoré de los Sennheiser por su comodidad aunque los inalámbricos han perdido calidad de sonido.

Con los cascos auriculares descubrí que en las películas además de hablar los protagonistas hay ruidos de ambiente, sonidos de respiración o de pasos, de cierre de puertas o del paso de las hojas de un libro. Ya les dije a ustedes que me estaba quedando con menos sonidos que la mayoría. 

Hoy las películas que veo con los Sennheiser puestos son mejores. Pero mi familia se empeña en hablarme aunque los lleve puestos. Nunca les oigo y eso es otra ventaja para ver con más calidad de atención las películas, pero yo no les digo nada. Soy un sordo leve al que le gustan los sonidos raros. Como yo, un tipo raro.

Para Alcalde el mejor vendedor de coches usados


Lo deja claro el genial Postigo en El Periódico de Aragón: Para evitar que cualquier bobo haga alcaldadas en las grandes ciudades lo mejor es elegir de entrada a quien sea dócil y haga las alcaldadas con arreglo a lo establecido con anterioridad no las vaya hacer un mindundi sin controlar. Nada de acuerdos y negociaciones, nada de tripartitos, cuatripartitos ni pijadas varias. Que gobierne el que mejor caiga a la sociedad, aunque no tenga mayorías, aunque su programa no valga. El más guapo al poder. El que mejor sepa vender coches de segunda mano a Alcalde sin que nadie se entere bien qué es capaz de hacer, pues no tiene que contar con nadie. Para Presidente de una República no, pero para alcalde sí, no vaya a ser que los dos grandes partidos pierdan las alcaldías importantes.